Insania de promesas.
Encerrado por el vínculo y el espacio
En la bondad
Delaconjuncióndeastros
De la propia des ti la ción
En ritos de alquimia
Que piden por mi alma que se entrega
a la densidad de
ideas que perturbaron m i espacio- m e n t e
Haciendodemiunserinoperantenlocósmico.
SIEMPRE EN LA LEJANÍA
Sin saber del silencio
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Sin comprender las líneas del camino
IMPORTANTE

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domingo, 15 de enero de 2012
miércoles, 7 de diciembre de 2011
LA CANCIÓN DE LOS INFIERNOS
Sigamos la canción que conduce a los infiernos de la vida
para olvidar que existimos
La sensación de presencia
son golpes sobre la membrana que cubre las estrellas.
Es así como mis plantas se acercan a darme la bienvenida a esta nueva condición.
Nuestra carne es un susurro o una mota de hierba que pretende llegar…
O ni siquiera eso.
Lástima que no he podido dialogar más tiempo contigo
y captar la dualidad de nuestra manzana.
Divididos en el pensamiento, muchos personajes ignoran nuestras manos
y brindan las suyas como complemento.
Hemos de comprender que no somos el núcleo de una flor
Ni una arena de camino.
Tan solo una nota en la melodía del Cosmos.
O quizá ni una nota.
Un inicio,
un intento de alborada
para volver inmediatamente a crepúsculo.
para olvidar que existimos
La sensación de presencia
son golpes sobre la membrana que cubre las estrellas.
Es así como mis plantas se acercan a darme la bienvenida a esta nueva condición.
Nuestra carne es un susurro o una mota de hierba que pretende llegar…
O ni siquiera eso.
Lástima que no he podido dialogar más tiempo contigo
y captar la dualidad de nuestra manzana.
Divididos en el pensamiento, muchos personajes ignoran nuestras manos
y brindan las suyas como complemento.
Hemos de comprender que no somos el núcleo de una flor
Ni una arena de camino.
Tan solo una nota en la melodía del Cosmos.
O quizá ni una nota.
Un inicio,
un intento de alborada
para volver inmediatamente a crepúsculo.
LA CIUDAD VA PERDIENDO SUS CALLES
Las lágrimas continúan su plegaria junto a los campos que marchitan sus flores
y el hombre permanece con sus manos alzadas al cobijo de un árbol.
A lo lejos queda la ciudad que va perdiendo sus calles.
En este momento el cosmos permanece callado
y el búho observa el misterio de la manada.
Tan sólo el grillo se atreve con su melodía de tardes.
Algunas flores han abierto sus pétalos para defender el camino.
Y los bloques de hielo acuden a los acantilados para demostrar su energía.
y el hombre permanece con sus manos alzadas al cobijo de un árbol.
A lo lejos queda la ciudad que va perdiendo sus calles.
En este momento el cosmos permanece callado
y el búho observa el misterio de la manada.
Tan sólo el grillo se atreve con su melodía de tardes.
Algunas flores han abierto sus pétalos para defender el camino.
Y los bloques de hielo acuden a los acantilados para demostrar su energía.
MI REQUIEM COMO ELEVACIÓN
Y sin embargo sigo existiendo
Aunque mi cuerpo ha iniciado su adiós hace siglos.
Aún puedo sentir el tañido de la campana del deseo
y el susurro de la madre
en los lamentos de un rincón abandonado.
El riachuelo permanece, y permanece el prado
con los colores del mundo en la aureola del adiós .
Sólo puedo palpar algunas melodías
que perduran sobre el cuarteado de los tiempos.
También el incienso sobre mis palabras.
Dado que no puedo entrañar estas sensaciones
Voy a componer mi requiem como elevación
y compartir con Mozart el destino final.
Aunque mi cuerpo ha iniciado su adiós hace siglos.
Aún puedo sentir el tañido de la campana del deseo
y el susurro de la madre
en los lamentos de un rincón abandonado.
El riachuelo permanece, y permanece el prado
con los colores del mundo en la aureola del adiós .
Sólo puedo palpar algunas melodías
que perduran sobre el cuarteado de los tiempos.
También el incienso sobre mis palabras.
Dado que no puedo entrañar estas sensaciones
Voy a componer mi requiem como elevación
y compartir con Mozart el destino final.
lunes, 5 de diciembre de 2011
DECISIONES SIMPLES Y PARAFASIAS
Estoy sentado en un rectángulo de madera,
que se apoya en el suelo con cuatro cilindros,
limpiando con pelos de tejón,
la máquina que capta fotones.
Hace un poco de frío,
y me cubro con filamentos de lana
que se amoldan a mi cuerpo.
Una lámina transparente
cubre un recuadro de pared,
y admiro las elongaciones
llenas de rombos verdes
que se mueven según el viento,
mientras los conjuntos de acero
con círculos de goma
me enervan con su matraca.
He pedido
una infusión de semillas
para calmar la somnolencia ,
y un energizante.
de harina de trigo
azúcar y semillas de ave.
Me gusta masticarlo
mientras ojeo
láminas de madera prensada
con noticias del siempre.
Quiero pasear
sobre la estructura de cemento
que cruza el río
llamo al servidor,
le entrego
los metales de intercambio,
y cuelgo sobre mi hombro
el portador de objetos.
En la calle
silbo una canción de Nicola di Bari
y camino en los trazos paralelos
que nos permiten acercarnos a los fines.
que se apoya en el suelo con cuatro cilindros,
limpiando con pelos de tejón,
la máquina que capta fotones.
Hace un poco de frío,
y me cubro con filamentos de lana
que se amoldan a mi cuerpo.
Una lámina transparente
cubre un recuadro de pared,
y admiro las elongaciones
llenas de rombos verdes
que se mueven según el viento,
mientras los conjuntos de acero
con círculos de goma
me enervan con su matraca.
He pedido
una infusión de semillas
para calmar la somnolencia ,
y un energizante.
de harina de trigo
azúcar y semillas de ave.
Me gusta masticarlo
mientras ojeo
láminas de madera prensada
con noticias del siempre.
Quiero pasear
sobre la estructura de cemento
que cruza el río
llamo al servidor,
le entrego
los metales de intercambio,
y cuelgo sobre mi hombro
el portador de objetos.
En la calle
silbo una canción de Nicola di Bari
y camino en los trazos paralelos
que nos permiten acercarnos a los fines.
HUMILLACIÓN
Que ensueño si el Sol
fuera siempre Sol
en su ternura de horizonte.
Que humillación
cuando cumplimos
su geoda de sangre.
fuera siempre Sol
en su ternura de horizonte.
Que humillación
cuando cumplimos
su geoda de sangre.
DESDE EL CAFE "EL CRAC" DE BUENOS AIRES
Un museo-café-"El Crac".
Objetos y canciones,
pastiches y giros de ropa artística.
Las paredes rechazan cada nota de luz
en un lamento molecular.
Aquí existe el tiempo
que baila en sus agujas
y se pronuncia en los vasos
que entrechocan con las botellas.
No es el güisky
el que debe participar del rito del agua.
Lo acepto como ocupación.
Ausente de gestos,
finjo un pequeño letargo
para que no se comprenda
la composición de mi sangre
ni la conjunción de astros en mi nacimiento.
Cansado de la misma entretela,
salgo a visitar librerías de lance
y en la Avenida Corrientes
consigo "Los cantos de Maldoror"
He de integrar a Isidore en mi cuerpo
para comprender.
Objetos y canciones,
pastiches y giros de ropa artística.
Las paredes rechazan cada nota de luz
en un lamento molecular.
Aquí existe el tiempo
que baila en sus agujas
y se pronuncia en los vasos
que entrechocan con las botellas.
No es el güisky
el que debe participar del rito del agua.
Lo acepto como ocupación.
Ausente de gestos,
finjo un pequeño letargo
para que no se comprenda
la composición de mi sangre
ni la conjunción de astros en mi nacimiento.
Cansado de la misma entretela,
salgo a visitar librerías de lance
y en la Avenida Corrientes
consigo "Los cantos de Maldoror"
He de integrar a Isidore en mi cuerpo
para comprender.
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